Hace un tiempo el actor de “Game of Thrones” Jason Momoa narró un austero pasaje de su vida. Contó que -durante un receso de las grabaciones de la serie recurrió a las incómodas instalaciones de una van para descansar, pues no tenía los recursos económicos para regresar a casa. Así como él, otras estrellas de Hollywood tuvieron un pasado lleno de carencias.

JOHNNY DEPP

El actor estadounidense tuvo una infancia difícil. Vivió en el cuarto de un hotel, durante casi un año, porque su familia no tenía para comprar una casa. Se mudaron más de 20 veces, hasta que, finalmente, lograron establecerse en una casa en Miramar, Florida.

Ya en la etapa de adolescente, cuando tenía 15 años, sus papás se separaron y Depp cayó en una gran depresión. Antes de desempeñarse como actor, trabajó como vendedor de bolígrafos por teléfono y luego de renunciar, trabajó como mecánico.

Su carrera en cine comenzó en 1984, cuando conoció a Nicolas Cage a través de su esposa Lori Anne Allison y este lo animó a probar suerte como actor.

TOM CRUISE

De familia de escasos recursos y padres separados, el actor de 56 años pasó por más de 15 colegios y debió recorrer todo el país en busca de empleos que le permitieran sobrevivir. Tuvo una educación católica. La infancia fue su etapa más dura, debido a la inestabilidad laboral de su padre, a quien Cruise describió como “un mercader del caos”.

MARILYN MONROE

La diva más bella del mundo no tuvo una infancia fácil. Era común verla contando sus historias de pobreza y drama. Nunca conoció a su padre, ya que la abandonó cuando se enteró de que su madre estaba embarazada. A los siete años, su mamá fue internada en un psiquiátrico y ella fue derivada a un orfanato, en el cual vivió hasta que cumplió la mayoría de edad.