Siendo el gingerol el principal componente químico del jengibre, a este se atribuye sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes.

Nacido en China y ha dado la vuelta al mundo, aquí te contamos de algunos beneficios y lo que le sucede a tu cuerpo cuando comes jengibre todos los días durante un mes.

El jengibre o Zingiber officinale, considerado un superalimento, se ha convertido en una de las especias más saludables del planeta, por su cantidad de nutrientes y componentes bioactivos altamente beneficiosos para el cuerpo y la mente.

Su largo historial en la medicina tradicional y alternativa le ha ganado una gran reputación. Se ha usado para tratar problemas gripales y digestivos con mucho éxito, con todo, esto es solo la punta de iceberg. En este post tendrás la oportunidad de saber las ventajas para la salud de esta raíz.

Numerosas investigaciones científicas y ensayos clínicos han demostrado las bondades terapéuticas del jengibre (Zingiber officinale). Siendo el gingerol el principal componente químico del jengibre, a este se atribuye sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes.

En algunas ocasiones su consumo resulta contraproducente, como en el caso de los que padecen enfermedades gástricas, por el motivo de que afecta las mucosas estomacales. RCV

Con la finalidad de que conozcas el alcance de esta famosa planta en el ámbito de la salud, se repasarán parte de sus aplicaciones, entre las cuales se encuentran:

Reductor del dolor muscular. Ha resultado efectivo contra el dolor muscular producido por el ejercicio físico.

Disminuye la inflamación. Su principio activo de gingerol actúa inhibiendo la formación de las citocinas inflamatorias, que fungen como mensajeras químicas del sistema inmunitario.

Para tratar náuseas y vómitos. Se acostumbra su empleo para mitigar las náuseas, vómitos y sudoración fría, asociada con el embarazo.

Ayuda en problemas digestivos. La indigestión crónica causa muchos malestares, acude al auxilio en estas circunstancias al acelerar el vaciado del estómago.

Beneficioso para el sistema cardiovascular. Lo logra al reducir los niveles altos de lipoproteínas LDL, una de los factores que incrementan el riesgo de padecer cardiopatías.