La neurociencia, la psicología y la medicina han acumulado una gran cantidad de datos interesantes en las últimas décadas. Estas son solo algunas de las diferencias más intrigantes, confirmadas por la investigación.

Vemos de forma diferente

Las diferencias empiezan literalmente en los ojos. Los hombres tienen retinas más gruesas y contienen más células magnocelulares, que detectan mejor el movimiento. Las mujeres, en cambio, tienen más células parvocelulares, que ayudan a distinguir detalles, sombras y texturas.

En pocas palabras: los hombres perciben mejor un objeto en movimiento, mientras que las mujeres disciernen mejor su apariencia y matices de color.

Audición y entonación

La audición de las mujeres es, en promedio, más sensible: tienen más neuronas en las áreas correspondientes del cerebro y detectan mejor los matices emocionales del habla. Los científicos sugieren que esto podría haber evolucionado para cuidar mejor a los bebés.

Orientación espacial

Las discusiones sobre la orientación también tienen una base biológica. Las mujeres son más propensas a orientarse utilizando puntos de referencia familiares, mientras que los hombres construyen un mapa abstracto del área en sus cabezas, utilizando puntos cardinales y distancias.

Las mujeres tienen una corteza cerebral más activa, mientras que los hombres tienen un hipocampo más activo.

Celos e infidelidad

Los psicólogos han observado desde hace tiempo que los hombres son más sensibles a la infidelidad física, mientras que las mujeres son más sensibles al apego emocional de su pareja.

Desde una perspectiva evolutiva, esto tiene una explicación sencilla: los hombres valoraban a sus hijos, mientras que las mujeres valoraban no perder su fuente de protección y recursos.

Emociones y su expresión

Las exploraciones cerebrales han demostrado que, después de la pubertad, las niñas comienzan a procesar las emociones negativas con mayor frecuencia a través de la corteza cerebral, el área asociada con el habla y la comprensión. Este cambio es menos pronunciado en los niños.

Esto explica en parte por qué a las mujeres, en promedio, les resulta más fácil hablar de sus sentimientos.

Agresión y autocontrol

La amígdala, responsable del miedo y la ira, es de mayor tamaño en los hombres, en promedio. Combinado con su cableado cerebral único, esto los hace más propensos a la resolución física de conflictos.

Las mujeres tienen regiones de control de impulsos más fuertes, por lo que la agresión se expresa con más frecuencia verbalmente que mediante acciones.

Toma de riesgos

Los niños, en promedio, son más propensos a tomar riesgos. En un experimento, las niñas detuvieron una simulación peligrosa más rápido, mientras que los niños, por el contrario, informaron que la encontraron “emocionante”.

Las estadísticas muestran que los hombres tienen más probabilidades de morir en accidentes. Son más propensos a sobreestimar sus capacidades y a responder peor a las advertencias de peligro.

Lesiones cerebrales

Estudios han demostrado que el daño cerebral grave en los hombres conduce a una muerte celular más rápida. La sustancia protectora glutatión es más estable en las mujeres, mientras que en los hombres puede disminuir casi un 80%.