Gabe Adams-Whitley, de 22 años, es conocido por millones de usuarios de redes sociales. Más de dos millones de personas lo siguen en TikTok. Allí, publica tutoriales de maquillaje, comparte fragmentos de su vida diaria y muestra cómo se las arregla con las tareas cotidianas sin brazos ni piernas.

Gabe nació en Brasil con una rara enfermedad, el síndrome de Hanhart, que lo deja sin extremidades. Con tan solo nueve meses, fue dado en adopción. Posteriormente, una familia numerosa de Utah, EE. UU., lo adoptó.

Según Gabe, en el momento de su adopción, su madre adoptiva ya criaba a una familia numerosa. Con el tiempo, tuvo 13 hijos biológicos, y él se convirtió en su único hijo adoptivo.

Gabe suele atribuir el apoyo de sus padres a su independencia. Desde pequeño, intentaron enseñarle a superar las dificultades sin ayuda externa.

Sin embargo, su infancia no siempre fue fácil. En la escuela, el niño sufrió acoso escolar debido a su apariencia. En ese momento, su madre le encargó una tarea inusual: mirarse al espejo y nombrar diez cosas que le gustaban de sí mismo. Después, le pidió que fuera a la escuela y les dijera algo bonito a diez personas diferentes.

Esta sencilla idea le ayudó a cambiar su perspectiva de la vida y le enseñó a centrarse en lo positivo.

Cuando el acoso escolar se agravó, Gabe se cambió de escuela por un tiempo. Allí recuperó la confianza. Más tarde, decidió unirse a un grupo de baile; fue entonces cuando redescubrió su interés por el maquillaje.

Gabe empezó a ver tutoriales de YouTube de blogueros de belleza populares, adaptando sus consejos a sus habilidades. Como no tenía manos, tuvo que idear sus propias maneras de usar brochas y esponjas.

Cuando comenzó la pandemia de COVID-19, decidió probar lo que realmente quería: hacer vídeos de maquillaje.

Grabó sus primeros vídeos en casa de su hermano. Colocó la cámara de forma que solo se vieran su rostro y la parte superior del cuerpo. Pero los espectadores empezaron a preguntarse por qué los vídeos se grababan de esa manera. Así que Gabe decidió mostrar los brazos y piernas que le faltaban desde el principio. Después de eso, sus videos se hicieron populares rápidamente.

Hoy, Gabe admite que todavía no puede creer cuánto ha cambiado su vida.

Le conmueven especialmente las cartas de padres que le cuentan que sus hijos ven sus videos en el desayuno, así como los mensajes de personas que atraviesan momentos difíciles.

Gabe dice que su principal objetivo es alegrarle el día a alguien y mostrar que cada persona es única, sin importar sus circunstancias.

Espera que su historia inspire a personas con discapacidad, miembros de la comunidad LGBT y a cualquiera que enfrente desafíos.

Gabe cree que las diferencias son lo que hace especiales a las personas y no deben ocultarse; deben celebrarse.